El Plan Galicia fue un papel donde colocaron una serie de obras seguidas de unas cantidades para acallar la indignación de la ciudadanía gallega por la despreocupación de José María Aznar ante la gran catástrofe del Prestige. Debió denominarse Plan Chemari, más acorde con la cuflufleta. Sólo le faltó un puente o un túnel desde Punta Langosteira a Southampton. Aquel Plan era imposible, no sólo porque no estaba en los presupuestos, sino porque desde hace siglos no es de este mundo que un gobierno central destine más de 12.000 millones de euros a Galicia. Pero aquel plan tan disparatado como improvisado, sin cimentación, sirvió para que el lobby socialista coruñés sacase adelante la más descarada especulación urbanística que rodeó a la barbaridad del puerto exterior de Punta Langosteira, una obra que no era definitiva en el Plan aprobado por el Consejo de Ministros que Aznar llevó a Coruña el 24 de enero de 2003: "Realización del análisis de la viabilidad del proyecto de puerto exterior en A Coruña". La catástrofe del Prestige se aprovechó para forzar la creación de "un puerto refugio". ¡Menudo refugio! Con un puerto refugio no enviarían al Prestige al quinto pino. El caso es que el partido socialista asumió el mal llamado Plan Galicia y se encargó de llevar adelante el puerto exterior, si bien con cierta oposición de la ministra Magndalena Alvarez por falta de financiación. Ahora que se habla de un pacto para conseguir las infraestructuras, que con tan gran cantidad de promesas será imposible alcanzar, es oportuno recordar lo que hacen con los acuerdos unánimes adoptados en sede parlamentaria.
Sesión del 16 de junio de 2004, en el Senado. La ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, responde al Partido Popular:
"Señoría, me alegro de que se hayan tranquilizado ustedes y ya estén conformes con el acuerdo alcanzado entre el señor Presidente del Gobierno de la nación y el señor Presidente de la Xunta, un compromiso que no sólo es del presidente, sino del Gobierno en general, y por tanto, también mío en particular".
Ahí arranca el Plan Galicia de la era socialista. Seis días después era la cadena afín al gobierno socialista quien recogía en su web un resumen de la entrevista con la ministra:
"Magdalena Álvarez quiere dar carpetazo a la polémica sobre el cumplimiento del Plan Galicia generada por la desconfianza del Gobierno gallego. La ministra de Fomento asegura en la SER que ese programa de infraestructuras se va a llevar adelante y que incluso se puede mejorar. “No sólo vamos a cumplir, sino que vamos a impulsarlo y mejorarlo en aquellos aspectos en los que se pueda hacer una apuesta más firme”, decía la ministra, que ha advertido además al PP que no es bueno utilizar estos temas como arma arrojadiza".
El pleno del Congreso de Diputados del 22 de junio de 2004 aprobó por unanimidad la moción siguiente: "El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a comprometerse a que todas las actuaciones relativas
a infraestructuras de comunicación incluidas en el Plan Galicia se encuentren finalizadas en los plazos que estaban comprometidos, a saber:
En materia de alta velocidad ferroviaria (AVE):
AVE Eixo Atlántico: 2007.
AVE Santiago-Ourense: 2008.
AVE Ourense-Lugo: 2009.
AVE Vigo-Ourense (por Cerdedo): 2009.
AVE Lubián-Ourense: 2009.
AVE Corredor Cantábrico: 2012-2014.
AVE Lugo-A Coruña: 2012-2014.
AVE Ponferrada-Monforte: 2012-2014.
AVE Ferrol-A Coruña: 2009.
AVE Vigo-Frontera portuguesa: 2009".
Ya el 29 de junio, Magdalena Alvarez suelta aquello que dio tanto que hablar: "Estoy harta del Plan Galicia de mier...". La frase expresaba la contrariedad, la indignación de Magdalena Alvarez por la defensa numantina del Plan que hacían los populares, dolidos por la pérdida del poder, pero se le tomó por el lado escatológico. ¿Escribirá Malena, la primera mujer que llegó a ministra de Fomento, sus memorias?
Consejo de Ministros, 23 de julio de 2004, en León. En rueda de prensa, el presidente Zapatero declara que el Ave llegará a Galicia en 2009 y en 2011 un segundo acceso con la alta velocidad León-Ponferrada-Monforte.
Llegados al 10 de septiembre, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, es la Vicepresidenta Fernández de la Vega, quien a la pregunta de si se va a crear una comisión mixta de seguimiento del Plan Galicia, responde:
"El Gobierno no necesita ninguna Comisión de Seguimiento del Plan Galicia; el Gobierno sigue el Plan Galicia en todos sus Departamentos, se lo puedo garantizar. Yo ya he dicho en varias ocasiones --lo dije en Galicia y lo vuelvo a repetir aquí-- que va a haber Plan Galicia con contenido y con dinero, cosa que hasta ahora no había. En los Presupuestos tendrá reflejo ese Plan Galicia y, desde luego, estamos haciendo un seguimiento con todos los Ministerios que están implicados".
El 8 de noviembre, José Blanco, vicesecretario general del PSOE, dedica a Mariano Rajoy una furibunda crítica:
"Si yo, dentro de 4 años, sin estar en el ejecutivo, apoyo al Gobierno de España desde el partido y el nivel de compromiso del gobierno en relación con Galicia fuera el mismo que tuvo cuando Rajoy era vicepresidente, tendría muchas dificultades para hablar y venir a esta tierra".
Serafín Lorenzo, en una de las crónicas que La Voz dedicaba al Plan Galicia, publicada el 31 octubre de 2004, escribe:
"El ritmo de inversiones programado por el Ministerio de Fomento para las obras de la conexión ferroviaria de Galicia con Madrid prolongará la conclusión del trazado, anunciada por el Gobierno para el año 2009, hasta como mínimo el 2015. El proyecto de Ley de Presupuestos para el próximo ejercicio contempla una asignación plurianual en la línea Medina-Zamora-Lubián-Ourense, en el período 2005-2008, de 12,9 millones de euros que, agregados a los 660.000 euros aprobados para este año, suma un gasto de 13,5 millones. Esta cantidad representa el 0,75% de los 1.800 millones estimados para disponer del trazado comprometido por el Consejo de Ministros para unir las siete ciudades con Madrid en menos de tres horas".
El 23 de diciembre de 2004 se presenta en Madrid el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT). En la página 75 se puede leer lo siguiente: "El PEIT asume los compromisos aduiridos por el Gobierno en sede Parlamentaria (como es el caso del 'Plan Galicia')". Magdalena Álvarez asume el Plan Galicia. ¿Contará algún día el por qué?
La ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, reconoció, en marzo de 2006 en el Senado, que el Tren de Alta Velocidad entre Galicia y Madrid sufrirá retrasos al no poder iniciarse en 2007 las obras del tramo Lubián-Ourense, que conecta el trazado gallego con la Meseta.
José Blanco recuerda en el recinto de la feria de Vilagarcía, el 20 de septiembre de 2008, en una fiesta con militantes, que Zapatero "eliminó el peaje de Rande, hay un compromiso cumplido con el Puerto exterior de A Coruña". (El peaje de marras lleva cada año de las arcas gallegas más de cuatro millones de euros y así hasta 2048 y el futuro del puerto exterior es una gran incógnita)
Otras declaraciones de José Blanco sobre el AVE a lo lardo de 2008 son las siguientes:
"La prioridad número 1 del Gobierno en la próxima legislatura en alta velocidad, obviamente si gana el PSOE, será el desarrollo del Ave gallego" (14/01/2008)
"Estoy deseando que llegue 2012: Galicia tendrá el AVE" (10/02/2008)
"Los gallegos transitarán por alta velocidad en el año 2012" (29/06/2008)
"Galicia necesita que el AVE llegue en el 2012 y el Gobierno de España está comprometido en ello. Si es necesario se harán más esfuerzos" (02/11/2008)
Y en abril de este año declara que desconoce la fecha en qué llegará el AVE a Galicia. En un país democrático por menos de eso lo echan de la política. En octubre de 2006, Blanco anunciaba que los presupuestos "servirán para dar un empujón importante a la Alta Velocidad" y pedía al PP que no se preocupase, ya que "las obras irán a buen ritmo, para cumplir el objetivo de que Galicia y todas sus ciudades estén conectadas con la Alta Velocidad en el umbral de 2012".
En la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados del 25 de junio de 2008, vuelve el retraso del AVE a Galicia. De la intervención del entonces diputado socialista Antón Louro Goyanes, hoy delegado del Gobierno central, tomo dos párrafos:
"Quienes viajamos por Galicia y viajamos entre Santiago y Orense podemos observar cómo se están realizando obras de mucha envergadura, de mucho calado, obras que van a contribuir a que Galicia deje de ser un país periférico y se conecte de una vez por todas con la red española y europea de tren de alta velocidad. Cuando consigamos esto, que será en el año 2012, Galicia romperá para siempre con su condición de país periférico, lo cual supondrá que estemos más cerca de los grandes centros de producción y de los grandes centros de consumo, para llevar aquello que tenemos que llevar y para traer aquello que tengamos que traer".
"El Gobierno de España está trabajando y los compromisos con Galicia se están cumpliendo y el horizonte del año 2012 es una fecha mágica y definitiva para que Galicia pase a incorporarse de una manera definitiva a la modernidad".
La modernidad de Louro es como un "brote verde" que se marchitó en un periquete. Y el día de la "puesta de largo" como Delegado del poder central, despachó el retraso con estas palabras: "Será una cuestión menor que no puede ser el debate central".
En la misma sesión del 25 de junio en el Congreso de los Diputados también intervino el diputado socialista Domingo Tabuyo Romero y repite una y otra vez 2012 como el año de la llegada del AVE a Galicia:
"Este es el objetivo de finalización comprometido con el presidente del Gobierno y el presidente de la Xunta de Galicia en el horizonte del año 2012".
"Contemos como contemos siempre sale el año 2012. Considero, por tanto, que se puede decir de muchas maneras, pero no con mayor claridad, que hay voluntad, compromiso y garantías para cumplir, con el año 2012 como referencia temporal para solucionar el déficit ferroviario".
"Lo que se pretende en nuestra enmienda es disponer de todo lo necesario, tanto desde el punto de vista material como económico, para que la conexión del eje atlántico esté finalizado en esta legislatura; que en el año 2009 se hagan todos los esfuerzos para iniciar los trabajos de los tramos A Coruña-Ferrol y Vigo-Tui; que la conexión de la línea de alta velocidad con la meseta quede realizada en el horizonte del año 2012, de acuerdo con los compromisos adquiridos entre el presidente del Gobierno y de la Xunta de Galicia".
En la citada sesión del Congreso, los diputados socialistas votaron en contra de solicitar a Fomento que garantice la puesta en servicio de la alta velocidad a Galicia en 2012 y también se opusieron a la creación de una subcomisión para evaluar e impulsar las infraestructuras comprometidas por el Gobierno central en Galicia. Las resoluciones tuvieron el voto favorable del Partido Popular y el Bloque Nacionalista Galego. Touriño achacó el rechazo de su grupo político al consenso a una "falta de cintura política" de los diputados socialistas. Es algo peor, porque Louro y Tabuyo en la misma sesión se han cansado de repetir el año mágico de 2012, pero a la hora de votar no lo aceptaron. Ahí está el principio del cambio de estrategia. Era como insinuar que habían mentido pero ya están preparándose, obligados por la crisis económica, a tomar la ruta de contar la verdad. Zapatero aceptó el 2009 para la llegada del Ave. En la entrevista de 2007 con Touriño en La Moncloa, Zapatero ya cambió de año: "Non debe haber ningunha dúbida do compromiso establecido polo presidente do Goberno para que Galicia teña o AVE no ano 2012", recordó Touriño. Y por escrito le ha transmitido al presidente Zapatero el compromiso de 2007 de la entrada del AVE en Galicia en 2012. Lo de Zapatero con Galicia es penoso. Lleva cinco años burlándose de los gallegos. Cuando Touriño dimite y amañan a prisa un Congreso para que le suceda el verde Pachi Vázquez, acude a la clausura y la única alusión a un tema fundamental para Galicia y para España, como él mismo proclamó en más de una ocasión, es un "vamos a completar la fase de modernización ferroviaria y este ministro va a tener pocas excusas para no hacerlo". O sea, que Blanco está en Fomento para seguirle el juego y sin cuartos. Ahora le echarán la culpa a la crisis y colocan a Blanco para que busque un pacto, pero un pacto de silencio para que el PP y el BNG hagan el mudo.
El día 17 de abril, la víspera de la toma de posesión de Núñez Feijóo, Pérez Touriño, en su última rueda de prensa como presidente de la Xunta, acusa a la ex ministra de Fomento de tener guardados en el cajón nueve tramos del AVE gallego. «Sabemos que estaban nun caixón e que con Blanco saldrán do caixón para ser licitados».
El mismo día, el nuevo ministro de Fomento, desde TVE, reconoce que desconoce en qué fecha llegara el AVE a Galicia. Anuncia que "va a haber un compromiso con Galicia, ya lo había con Magdalena Álvarez. Cuando valoremos su compromiso, veremos que ha sido positivo". O sea que Magdalena Alvarez hizo lo que le mandaron. Y tras la entrevista con Núñez Feijóo, Blanco pone la llegada del AVE en 2015-2016. Pero es un compromiso fulero. Eso sí, da prioridad a la alta velocidad a Lugo sobre Vigo. Recuerda a aquel político pontevedrés que hizo construir una carretera cargada de curvas cerradas y alargar la distancia para que Ponte Caldelas pudiera ser partido judicial. No obstante, Feijóo le dice a Blanco: "Has hecho un buen trabajo, ministro". Al día siguiente ya matiza: "No queremos que 2015 sea otro 2012". La precaución que adopta de un día para otro el presidente de la Xunta es posible que se deba a un cambio de impresiones con el director general de Movilidad de la Xunta, Miguel Rodríguez Bugarín, catedrático de Ferrocarriles, y que con otros muchos técnicos llevan años diciendo que ni en 2015. El asunto del AVE no está blindado. No se trata de andar a la gresca, pero si de defender en serio, con energía y de una puñetera vez a Galicia de los que ya llevan un quinquenio tomándole el pelo a todo un pueblo. Galicia tiene que hacerse respetar... con un "nunca más".