"El español, lengua oficial y común de todos los españoles, como reza en la Constitución, es hoy hablado en el mundo por más de 400 millones de personas, siendo el idioma oficial de 21 países. Es la tercera lengua más hablada y el segundo idioma más estudiado. Su importancia es tal que incluso puede medirse económicamente ya que su uso representa el 15% del producto interior bruto de España".
Este párrafo está en el artículo titulado "De la lengua española", que publica en La Voz de hoy, 21 de junio, Francisco Vázquez, embajador de España cerca de la Santa Sede.
En la Constitución Española de 1978 no dice exactamente eso. El texto del artículo 3 es el siguiente:
"1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección".
Tampoco está en la Constitución de 1931, cuyo artículo 4 dice: "El castellano es el idioma oficial de la República".
Los socialistas del PSdeG-PSOE acuden cada año a Rianxo para celebrar su Día de Galicia, donde nunca leyeron lo que escribió Castelao de sus antepasados políticos. No recuerdo si Paco Vázquez, cuando era mandamás del partido y alcalde de Coruña, acudió a la patria chica de Castelao. Pero es igual. Tomo unas palabras de Castelao en "Sempre en Galiza" (Buenos Aires, 1944) que tocan este asunto:
"Tamén se intentou chamarlle "idioma hespañol" á lingua de Castela. E eso si quem non, tampouco. O castelán pode ser o idioma oficial do Estado; pero non é máis hespañol que o catalán, o galego e o vasco. Tódalas linguas que se falan na Hespaña son igualmente españolas. E proclamamos esta verdade en nome do noso ideal hispánico".
Si el artículo de Paco Vázquez se publicase en L'Observatore Romano o en Clarín, de Buenos Aires, se podía entender el descuido. Porque fuera de España, sobre todo en Hispanoamérica, es habitual que llamen español al castellano y gallegos a los españoles.