Unións Agrarias pide a la consellería de Medio Rural que le saque las castañas del fuego al Gobierno central y a la Comisión Europea. Porque eso es lo que pretende al solicitar a Medio Rural ayudas directas para las explotaciones de leche gallegas "que evite la previsible cadena de cierres que se derivará del extremo endeudamiento que sufren debido a la crisis de precios". El grave problema de la leche que soporta Galicia no se puede cargar sobre la Administración autonómica, porque los culpables desde que metieron a España en el club de los burócratas de Bruselas, son el Gobierno central y la Comisión Europea. Y posteriormente también los empresarios de ganadería de leche, ya que nadie puede invertir un capital importante y olvidar la comercialización de su producción. No escarmentaron con el asunto de las centrales lecheras. Cuando llegaron las cuotas lácteas, a Galicia le otorgaron una ridícula producción por vaca cuando el mercado español producía y produce menos de lo que consume. Las empresas ganaderas en los primeros años 80 realizaron un gran esfuerzo inversor para modernizarse para producir leche. Y en esto que llegan las cuotas y en vez de tratarla como habían hecho con Irlanda, le fijaron una producción por vaca mucho más baja que la que otorgaron a las vacas europeas cuando el sector gallego se había esforzado en "frisonizar" la cabaña con importaciones europeas. Las cuotas francesas o holandesas por vaca eran muy superiores a las de las gallegas. O sea, se condenó a España a ceder mercado lácteo para acoger, entre otros, los excedentes de Francia y Holanda. Galicia sin aportar ni un litro a los excedentes europeos, recibió el trato de excedentario, mientras las leches europeas se aseguraban una buena cuota del consumo español. Y eso sigue igual. Porque la Comisión Europea cuando aumentó las cuotas lo hizo de manera lineal y el Gobierno de España no supo negarse a seguir entregando mercado. Entonces, los ganaderos gallegos para producir y facturar más y afianzar la viabilidad de la empresa se vieron obligados a comprar cuota pro España adelante. Han pagado precios elevados, de los que hasta recolectaron ingresos algunas administraciones autonómicas. Como las cuotas de los Estados miembros con sobrantes fueron creciendo al mismo ritmo que las que atribuían a España, cuando las exportaciones europeas caían, la leche excedentaria se colocaba en el mercado español, cuya distribución controlan los países excedentarios. Y el Ministerio de Agricultura seguía el mismo camino realizando una distribución desigual de cuotas por comunidades autónomas, al tiempo que no se ocupó de promover el control sanitario de la leche europea, por si había que rechazar alguna partida. Con la calidad europea ocurre como el valor en la mili: se le supone, lo cual no siempre es exacto. Lo que la UE hace con España en el tema de la leche, España lo aplica a Galicia. En los períodos en que bajan los precios, siempre se echó mano del Grupo Lácteo Gallego. ¿Cuánto dinero público se habrá destinado al Grupo Lácteo Gallego? Unos cuantos miles de milloners de las antiguas pesetas. ¿A dónde fueron a parar todas las ayudas al non nato Grupo Lácteo Gallego? Es tema para una tesis doctoral. Después están las subvenciones que la Xunta entrega cada año a los sindicatos agrarios.
Ahora sale Unións Agrarias y pide dinero de la Xunta. Se olvidan los dirigentes de este sindicato, que va camino de cumplir los 26 añitos trabajando para su afín partido socialista, de cuando celebró el XXV Aniversario. Fue en un acto en el Palacio de Congresos de Santiago, donde, según la revista de las uniones territoriales, "la ministra Elena Espinosa anunció que el Ministerio va a poner en marcha un plan estratégico para el sector lácteo, que contribuirá a vertebrar el sector y el territorio". Estas palabras fueron dichas en diciembre del año pasado, tal vez pensando en las elecciones. Pero aquí no se ve vertebrar.
Unións Agrarias, en vez de pedir que la Xunta suelte pasta, tal vez prestaría un buen servicio a la ganadería de leche insertando un anuncio: "Extraviose plan estratégico para el sector lácteo. Gratificarase espléndidamente a quien informe de su paradero". Se trata del plan estratégico que dio brillo a la fiesta de Unións Agrarias. Y cada palo aguante su vela.