"Vexo pazos para albergar as
Cooperativas, mellores que en
Dinamarca" (CASTELAO)
Antonio Martín, desde Valladolid donde tiene su sede Queserías Entrepinares, anunció hace un año una inversión de 20 millones de euros para instalar en la provincia de Lugo una fábrica para producir un tipo de quesos que en la actualidad se importa de países como Dinamarca u Holanda, que entraría en funcionamiento en el año 2012. "Para el ganadero -precisó- va a ser una ventaja grandísima el que allí se utilicen 50 ó 60 millones de litros para quedar el queso en España". Señaló también que tienen garantías de venta y recordó que Queserías es un ínter preveedor de Mercadona.
A los dos días, concretamente el 25 de septiembre de 2008, El Progreso ofrecía la siguiente información: "La láctea vallisoletana Queserías Entrepinares prevé que su nueva planta de producción de Vilalba, que estará emplazada en el polígono industrial y cuyas instalaciones albergarán un centro de recogida de leche, varias líneas de fabricación de quesos y dependencias para su almacenamiento, esté ya operativa en 2010, tal y como avanzaron ayer fuentes de esta empresa. El responsable de comunicación de Queserías Entrepinares, José Manuel García, indicó además que la nueva planta que proyecta abrir esta empresa en Vilalba aspira a comprar a los ganaderos de la comarca más de 45 millones de litros de leche de vaca al año, lo que «generará un gran impacto económico» en la zona, indicó. García avanzó que Entrepinares prevé incrementar a corto plazo la inversión inicial de 15 millones en la planta de Vilalba, que, según precisó, ya prevé facturar en el primer año de funcionamiento unos 30 millones de euros. La venta de quesos internacionales de leche de vaca centrará en una primera fase la producción de esta frma, que también contempla la elaboración de variedades autóctonas y de otros productos".
En un intervalo de dos días, el proyecto de Entrepinares adelanta en dos años la entrada en funcionamiento de la planta de quesos, rebaja la inversión en 5 millones de euros y reduce la prometida recogida de leche de 50 ó 60 millones de litros a 45 millones. Confusión.
LAS CONTRADICCIONES DE SAMUEL JUÁREZ
Cuando Samuel Juárez todavía no llevaba un mes al frente de la consellería de Medio Rural aseguró que su departamento buscará alguna empresa o iniciativa interesada en continuar la actividad del Grupo Pascual en Lugo. "El papel de la iniciativa privada, ya sean empresas o cooperativas, -declaró Juárez- va a ser apoyada, pero no le corresponde a
Dos semanas después -el 20 de mayo de 2009- transciende que un representante de las cooperativas Feiraco y Colaga se había entrevistado con el conselleiro de Medio Rural para conocer si la Xunta estaría dispuesta a apoyar el proyecto de adquirir la planta de Pascual en Outeiro de Rei. Para abordar este proyecto empresarial no bastaba con dos cooperativas y ya en aquel momento se consideraba necesaria la participación del mayor número posible para alcanzar la suficiente dimensión. El cooperativismo gallego había aprendido la lección de la desunión. Las cosas comenzaron a cambiar cuando cuatro coperativas (Feiraco, Negreira; Colaga, Silleda; Icos, Chantada, y Os Irmandiños, Ribadeo) constituyeron la sociedad Ventos Corporativos para optar a la concesión de ocho parques eólicos. En la propuesta del concurso alcanzaron cuatro parques con una potencia de 192 MW. A pesar de ello, mantenía la esperanza de sacarle al viento recursos para poner en marcha la Agrupación Láctea Cooperativa, S.L., que en junio de 2008 nacía con la participación de 23 cooperativas lácteas gallegas, cuyos socios producían del orden de 600 millones de litros de leche al año. El nuevo Gobierno gallego pisoteó el concurso y Ventos Corporativos se encuentra con que el esperado beneficio eólico se pospone a las calendas griegas.
El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, recibió el 20 de julio a una representación de Queserías Entrepinares (La agenda del conselleiro no tiene un hueco para recibir a los trabajadores de Pascual). Por la nota oficial facilitada por el departamento de Juárez se sitúa la inversión en 25 millones de euros para procesar 60 millones de litros al año y "elaborar en torno a 7.000 toneladas de queixo de barra e queixo untable". Dice la nota de prensa de la Consellería que "o titular de Medio Rural confirmoulles aos representantes da empresa o aopio da Consellería a esta iniciativa, dentro do seu ámbito competencial e do marco específico de axudas establecido para este fin, e destacou que este tipo de proxectos son os que a Xunta desexa promover, como parte esencial dunha política que busca incrementar a competitividade do sector, con productos de maior valor engadido e con menor risco de substitución que o leite líquido de longa duración, caso dos propios queixos, os leites chamados 'funcionais', os derivados lácteos, as sobremesas ou os leites fermentados". En el Consello de la Xunta del 23 de julio se autoriza la concesión a Entrepinares de una subvención de 6.276.173,68 euros para una inversión de 25 millones de euros con el objetivo de procesar 60.000 toneladas de leche gallega. Vini, vidi, vinci.
Frente a la rapidez con que deciden regalar dinero a Entrepinares, está la lentitud no exenta de burla con que tratan a las cooperativas lácteas gallegas para gestionar la planta de Pascual. Entrepinares dio a conocer su proyecto, cuando aún gobernaba el bipartito, sin condicionarlo a subvenciones. Estimaba la inversión en 20 millones y en menos de un año incrementaron el coste en un 25%. Según Galicianaves, de 18 de marzo de 2009, "el ayuntamiento de Vilalba ha recibido el informe urbanístico de
Están claras las intenciones del Gobierno gallego, que no van por el camino del Programa Electoral del PPG 2009, que dedica el siguiente párrafo al vacuno de leche:
"Unha vez fixada pola UE a data de caducidade das cotas en 2015, cómpre
deixar a un lado as campañas de mercadotecnia e publicidade do Bipartito e
substituílas por accións serias e meditadas para preparar ao sector cara os
grandes retos que terá que afrontar trala desaparición deste mecanismo controlador da produción.
Por iso, para o PPdeG a prioridade agora é elaborar e aprobar un Plan
Estratéxico do Sector Lácteo 2009-2014, para garantir que os nosos gandeiros estarán preparados para competir con garantías no horizonte do 2015, data desaparición definitiva das cotas.
Un Plan que contemplará entre outros os seguintes elementos:
- mellora da competitividade (enxeñería de procesos, mellora continua das
explotacións e innovación do produto)
- marketing estratéxico para o produto “Leite de Galicia”
- diversificación da produción, complementando/alternando coas producións cárnicas no ámbito galego, pois gozan de reputación e prestixio, sobre todo porque coa caída dos prezos, as explotacións máis pequenas terán cada vez máis dificultades para seren competitivas.
EL PLAN DE ROMAY BECCARIA
Una cosa es predicar y otra dar trigo. En Galicia sobra leche, porque el Gobierno español permite que la Comisión Europea mantenga una distribución de cuotas que injustamente da entrada a los excedentes de otros países comunitarios, como es el caso de Francia, mientras que se empujar a los ganaderos gallegos a verter leche en los prados. La cuota española está en 6,2 millones de toneladas mientras que el consumo ronda los 9 millones de toneladas. Los países excedentarios en tanto no apareció la crisis económica exportaban leche, pero ahora la destinan a España a precios ruinosos. En los muchos años que el Partido Popular gobernó en Galicia se han gastado dineros públicos a raudales para conseguir el Grupo Lácteo Gallego, mientras que se daban facilidades para que empresas foráneas tomaran mayor participación en el sector industrial. Los muchos gobiernos que presidió Fraga no han necho nada por preparar la ganadería de leche para producir esas leches fermentadas, esas leches funcionales, esos postres... No se buscó valor añadido, pero la ganadería de leche fue defendiendo el tipo mientras los grandes productores europeos pudieron exportar. Sería injusto olvidar que hubo un conselleiro de Agricultura, José Manuel Romay Beccaría, quien elaboró un Plan Especial para la agricultura y el desarrollo rural, que, entre otros objetivos, establecía 20 proyectos de I+D. Era un plan cuyo presupuesto para el período 1991-99 se estimaba en 15.566 millones de pesetas, y que Bruselas consideraba "impecable". Sin embargo, en el país la oposición lo descalificó y el gobernante Partido Popular lo olvidó el mismo día en que nombró a Romay conselleiro de Sanidad. Desde 1991 hasta hoy se gastó muchísimo más dinero en nombre del desarrollo rural, pero la situación del sector agrario es peor que en la década de los noventa. Nunca tanto se invirtió en el campo gallego, pero el atraso sigue ahí. Y ahora que el Partido Popular ha vuelto a gobernar suelta pasta para "sobremesas" foráneas, que son una insignificancia ante la cantidad de leche producida sin salida, mientras hacen oídos sordos a la unión de ganaderos para planificar el futuro con realismo y ya llegará la hora de las "leches fermentadas". Anuncian un plan estratégico con 759 millones de euros hasta 2015. Promesas baldías, pero lo urgente en este momento es procurar salida a la producción para garantizar la subsistencia de las explotaciones ganaderas de leche. Coincidió que mientras el departamento de Medio Rural juega a dársela con queso al sector, jovenes ganaderos de Lugo fueron elegidos como los mejores preparadores, domadores y manejadores de ganado de toda Europa.
La Arzuana es una cooperativa que en plan propaganda elabora quesos de hasta mil kilos unidad. ¿Por qué no los hace de cien kilos para elaborar y envasar queso rallado que tiene más valor añadido que el queso fresco? Y cuyo consumo crece, porque hasta en las cocinas gallegas se impuso gratinar.
Entre tanto, la consellería de Medio Rural ya tiene en su poder el proyecto de las cooperativas gallegas (unos 7.000 socios) para la planta de Pascual. En principio, estaban dispuestas a la operación las cooperativas Colaga, Feiraco, Melisanto y La Arzuana. Después se desolgó La Arzuana, que se unió a un imputado por "leche negra" para presentar otro proyecto, aunque no está claro que llegasen a realizar la oferta. Sin embargo, nuevas cooperativas como Icos e Irmandiños se sumaron al proyecto liderado por Feiraco. Se sabe que las cooperativas no descartaron en ningún momento que La Arzuana, dirigida por un fantoche y prepotente, no se sumase al grupo cuando la politica caciquil dejase de estorbar.
Las cooperativas lácteas gallegas consideran que la planta de Outeiro de Rei es una oportunidad para desarrollar un proyecto industrial propio de cara a completar el ciclo productivo, pero con el objetivo de potenciar la conexión con el mercado, única fórmula de apoyar la creación de valor para los artículos que vayan generando. Condición sine qua non es recoger la leche a un precio digno a todos sus asociados. El futuro pasa por la concentración y divesificación. Las grandes cooperativas lácteas europeas iniciaron su andadura de la misma manera, pero hace décadas. Por ejemplo, la irlandesa Kerry Group comenzó su crecimiento y expansión en 1970, cuando facturaba un millón de euros con 40 empleados. Una década más tarde, a través de adquisiciones y fusiones, alcanzaron la realidad de 2006 con 4.650 millones de facturación y 23.289 empleados. Otro caso es la Arla Foods, que nació en 2000 de la fusión de la cooperativa sueca Arla y la danesa MDFoods. En 2006, con 10.600 productores y 17.333 trabajadores a tiempo completo, facturó 6.065 millones de euros. Por aquí no está prohibido soñarlo.
EL VALOR AÑADIDO COMO DISCULPA
La quesería vallisoletana que se instalará en Vilalba comenzará por transformar un máximo de 60 millones de litros en unas 7.000 toneladas de quesos con 40 empleados. El proyecto de las cooperativas gallegas es iniciar su andadura con una recogida de unos 72 millones de litros para comercializar "marcas blancas", que son las que tienen mayor salida, para pasar en el plazo de dos años a envasar entre 180 y 240 millones de litros de leche. A medida que se incremente la producción irían incorporando trabajadores de la plantilla de Pascual hasta llegar a 133 empleos. Los principios serían en pérdidas que se superarían al segundo año. Las cooperativas, que han estudiado el tema con el asesoramiento de una firma líder en el sector, sin embargo, no encuentran en la Xunta el apoyo que sí otorga a empresas foráneas. ¿Por qué? Por el dichoso valor añadido. Falso. Las cooperativas no renuncian, llegado el momento, a poner en el mercado productos con más valor añadido. Y ahí la Administración autonómica puede ser una gran pilar si apoya la investigación. ¿Qué hizo el Instituto Lácteo y Ganadero de Galicia creado por ley de 1994? En febrero pasado se constituyó el Centro Tecnolóxico Lácteo de Galicia. Es de suponer que algún día comience a investigar en beneficio del sector. Interín no se le pueden pedir peras al olmo.
¿Qué es lo que quieren las cooperativas del Gobierno de Galicia? Siguiendo la experiencia europea, pretenden crear una sociedad mercantil
con un capital social de dos millones de euros, del cual suscribirían el 60%, esperando que la Xunta a través de Xesgalicia participe con un 30% y el resto confían en que lo secunden las Cajas gallegas. Pero esto no es suficiente, ya que necesitan avales para garantizar a Pascual el cobro del alquiler, con opción de compra, durante cinco años y otro para circulante. En total, serían 12 millones de euros en avales. Nada es a fondo perdido. Si toda la sociedad gallega, sin olvidar a los supermercados Gadis, Froiz, Vegalsa, etc, y la Xunta a la cabeza, apoyan esta iniciativa, el dinero público se podría recuperar. La Xunta, sin embargo, parece que está en la línea de que las cooperativas gallegas paguen el pato. En septiembre, el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, admitió en rueda de prensa celebrada en Lugo que hay dos grupos de cooperativas que han comunicado al Gobierno gallego su intención de adquirir Pascual, "planteándonos la intención de alquilar, con opción de compra, las instalaciones de esta empresa para hacer leche de marca blanca". Juárez también expelió que "la Xunta no puede correr al 100% con los gastos de esta compra. Y remachó con esta guinda: "Esto, al fin y al cabo, es un proyecto privado, por mucho que tenga una base cooperativa. No tiene ningún sentido atender a un proyecto que no tenga visos de viabilidad". Claro que mientras el conselleiro decía estas rarezas, el grupo Popular rechazaba en el Parlamento una proposición no de ley de la oposición que solicitaba el apoyo institucional de la Xunta al proyecto de un grupo de cooperativas (nunca hubo dos grupos de cooperativas, porque una cooperativa aunque se mueva en el entorno del partido gobernante no es un conjunto, por tanto, no es grupo). Sobre esta cuestión, el conselleiro aclaró en la mentada rueda de prensa que "ésa no es la forma de trabajar de esta Xunta de Galicia, de comprometer recursos públicos en proyectos que no están claros". ¿Está claro subvencionar a Noitebús, para fomentar el consumo de alcohol entre la juventud, con más de 4 millones de euros o destinar otro tanto a Renfe para que preste en Galicia el peor de los servicios de España? También tiene bastante de desperdicio gastar en concentraciones parcelarias para criar maleza. De este tipo de derroches había y hay demasiados ejemplos en los presupuestos de la Comunidad Autónoma.
Se ha publicado que la Xunta estuvo muy cerca de apoyar a la Nueva Rumasa para la compra de Pascual. Pero se echó atrás. Sobre este asunto el presidente Feijóo declaró que "alimentar rumores non é bó, é mellor alimentar a esperanza". Si le mueve la esperanza, ¿a qué espera para apoyar el proyecto de las cooperativas lácteas gallegas? El futuro de nuestro mundo rural está en las cooperativas. Así lo demostró Joaquín Díaz de Rábago y Díaz de Mier, natural de Muros, en obra publicada entre 1899 y1901. Años después los estudios de Díaz de Rábago los aprovecharon por la Europa de Pirineos hacia el norte.