“José Blanco destaca las inversiones para modernizar y hacer más eficiente el transporte por ferrocarril en Galicia”. Así tituló el ministerio de Fomento una nota de prensa del 6 de julio pasado, dando cuenta de una intervención del ministro en el Senado. En la nota aparecen estos dos párrafos de carácter propagandístico, alejados de la realidad:
“En lo que se refiere a la alta velocidad, el ministro ha recordado que el pasado año se licitaron 1.456 millones de euros para llevar el AVE a Galicia, una cantidad superior a la estipulada en el protocolo firmado con la Xunta de Galicia.”
“En este sentido, Blanco ha hecho hincapié en que la progresiva puesta del Eje Atlántico de Alta Velocidad y de la Línea de Alta Velocidad Ourense - Santiago, “tienen que ser un punto de referencia a partir del cual reorganizar el sistema ferroviario gallego e incrementar la cohesión de nuestro territorio”.
Por lo que hace a la alta velocidad, está en los Presupuestos vigentes que el ADIF, en las líneas convencionales y el AVE que pondrá la Meseta más cerca de Galicia, destina a las cuatro provincias en 2010 un total de 41,4 millones de euros y con una proyección para 2011 de 135,7 millones de euros. ¿Qué consignan en los Presupuestos para 2011? Pues, que la programación cuatrienal se modifica y la inversión prevista desciende a 99,6 millones de euros. Con inversiones tan raquíticas, Galicia no abandona el tren convencional. Como lo que interesa es la entrada de la alta velocidad en Galicia, resulta que Blanco promete, pero no hace. Licita, pero no ejecuta. El Gobierno de Zapatero tardó en reconocer que lo del Ave en 2012 era mentira. Pero Blanco, portavoz de esa confesión, lo promete para 2015, cuando tiene escrito 2016. El Ave Lubián-Ourense, sin él la alta velocidad no toca Galicia, se programó en los presupuestos vigentes, los de 2010, a través del Adif, con un coste total de 3.143 millones de euros y una inversión de 576 millones para el cuatrienio, con una pequeñísima partida de 36 millones para este año. Ya en el proyecto de Presupuestos para 2011 se modifica la planificación, y aumenta el coste total un 1,2%. La inversión para el periódico 2011-2014 se establece en 709,9 millones de euros, quedando reducida la partida de 2010 en 6 millones de euros. Se programó destinar 135,7 millones en 2011, pero con la modificación sólo consignan 99,6 millones, un descenso del 26,6%. Si se cumple esta programación, se llegaría a 2014 con un gasto comprometido del 23,2% del coste total, quedando pendiente el 76,8% para las dos últimas anualidades (2015-2016), tanto como 2.444.5 millones de euros. Mucho dinero para dos años, aunque ya estaríamos con el final en 2016, más bien 2017, cuando el ministro pregona un día y otro que la alta velocidad llegará a Galicia en 2015, dejando a Vigo para más tarde. Y Caballero mudo.
Hace unos días el ministro Blanco se fue a la televisión de La Voz, y el periódico dio la siguiente información:
“Los gallegos se subirán a un tren de alta velocidad en Galicia el próximo año. El ministro de Fomento, José Blanco, ratificó ayer en el programa Vía V el compromiso con una infraestructura «vital para el desarrollo de la economía gallega", como la definió Blanco. Ante las cámaras de V Televisión, el ministro anunció para «finales del próximo año» la llegada de la alta velocidad entre Ourense y Compostela, «aunque ese tren no se detendrá en Santiago, sino que llegará hasta A Coruña". Según sus explicaciones, la electrificación de la línea entre A Coruña y Santiago permitirá su optimización y facilitará que en el 2011 se pueda viajar desde Ourense a la ciudad herculina en 50 minutos, frente a la hora y 37 minutos que lleva en coche”.
Todo mentira. Engaño. En proyecto de Presupuestos para 2011, en la página dedicada a la entidad Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEITTSA) figura el “nuevo convenio de ADIF Línea Alta Velocidad Ourense-Santiago” con un coste total de 139,8 millones de euros con inició en 2011 y final en 2013, en la parte del trazado que corresponde a la provincia de Coruña (desde el río Ulla a Santiago). El coste para la parte que corresponde a la provincia de Pontevedra es de 308,4 millones de euros y 220,7 millones para la línea que discurre por el territorio de la provincia de Ourense. En total, para el AVE Ourense-Santiago se programan en los presupuestos del año que viene para las anualidades 2011, 2012 y 2013 un total de 668,9 millones de euros. Es imposible que en el 2011 circule el AVE desde Ourense a la ciudad herculina. Porque para que fuera posible, en los actuales Presupuestos tendrían que figurar la mayor parte de los 668,9 millones, cantidad necesaria, en estimación del Grupo Fomento, para concluir la línea.
Lean en los presupuestos de 2010 la página de ADIF. El trayecto en dirección Ourense tiene un coste total de 3.143 millones. Ya en los presupuestos para 2011 el coste asciende a 3.183 millones. En ambos casos el final de esta obra se fija para 2016 y no en 2015 como cada dia pregona el ministro, quizá con la intención de ganarse el título de Mentiroso Mayor del Reino. A la vista de lo que está plasmado en los presupuestos, la línea de Madrid-Ourense es imposible que esté operativa en 2016 y puede que ni en 2020.
Recordemos algunas frases del extravagante José Blanco:
“La ministra de Fomento es, en la historia de España, la que más dinero público ha comprometido para Galicia” (24 de abril de 2006)
“Estoy deseando que llegue 2012: Galicia tendrá AVE” (10 de febrero de 2008)
“Los gallegos transitarán por alta velocidad en el año 2012” (23 de junio de 2008)
“Galicia necesita el Ave para 2012 y si es necesario se harán más esfuerzos” (2 de noviembre de 2008)
“Si en algún territorio hay que hacer discriminación positiva es en Galicia” (30 de mayo de 2010)
“Confirmo que, en torno a finales de 2015, llegará la alta velocidad a Galicia”. (22 de julio de 2010)
Lo de Blanco, en el poco tiempo que lleva de ministro, es continuar con el viejo agravio a Galicia. Los 23 diputados del Congreso y los 16 senadores que representan a las cuatro circunscripciones gallegas están ausentes, mientras un nacido en Palas, provincia de Lugo, elegido diputado en lista cerrada, como ministro de Fomento se dedica a tomar el pelo a los gallegos. Y los parlamentarios en las cámaras de Madrid a cobrar un buen sueldo y a soportar la chunga. Otros gallegos en tiempos pasados dejaron para la historia la frase de “mexan por nós e hai que decir que chove”.