Una dieta sana y equilibrada exige consumir vegetales: Patatas, cereales, legumbres, frutas (principalmente manzanas y cítricos) y hortalizas (repollos, berzas, nabos, grelos, nabizas, nabicol, judías, pimientos, cebollas, zanahorias, guisantes, ajos, puerros, perejil, etc. ). Para el cultivo de todos estos productos se dan condiciones favorables en diversas comarcas de Galicia, pero de manera muy especial en la península de O Salnés, el área que abarca desde Caldas a las rías de Arousa y Pontevedra. Sin embargo, las frutas y hortalizas que se producen no cubren el consumo, por lo que se recurre a su importación. Galicia está en el vagón de cola del consumo de hortalizas por comunidades autónomas, no obstante, adquiere 45,8 kilos per cápita, 13 kilos menos que la media nacional. No hay datos para conocer la producción de hortalizas en Galicia, pero si se sabe que las mejores variedades autóctonas están en un banco de germoplasma, mientras en las tierras aptas para su cultivo crecen los tojos, las retamas o se levantan naves industriales. En las ferias, en las plazas de abasto, en los supermercados, en los hipermercados, incluso en las tiendas tradicionales, se venden hortalizas de Cataluña, Madrid, Andalucía, Levante, etc. En establecimientos de Caldas, Cambados, Vilagarcía, Sanxenxo… nunca faltan hortalizas de Almería. Galicia es un país agrario de tierras abandonadas, mientras se abastece de frutas, verduras y hortalizas que producen otros. En Galicia se comen manzanas de Francia, Chile o Argentina, mientras la cosecha de viejos árboles gallegos no tiene recolector. Manzanas, las más ecológicas, se pudren bajo los árboles, algunos con más de cien años. Otro tanto ocurre con las brevas, mientras se consumen las catalanas a 2,95 euros kilo, se pierden las indíegas. Hay más ejemplos.
De vez en cuando se divaga, más que se analiza, sobre la decadencia de la agricultura gallega y nunca faltan opinantes que culpen al minifundio. Nunca se acuerdan de la falta de centros de enseñanzas prácticas. Ciertamente el minifundio más grave en la hora presente es el mental. Con la clase política que mangonea este país, repudiada por mayoría de ciudadanos, la economía gallega se coloca en el último de la fila.
A modo de ejemplo puede servirnos el caso del aeródromo de Godos, del que se ocupa Izquierda Unida frente a las maniobras de los dos partidos estatales mayoritarios. Si bien un grano no hace granero, ayuda al compañero. Veamos el comunicado que IU hizo público en Caldas de Reis, el 29 de noviembre pasado:
“Izquierda Unida mantuvo, el pasado sábado, una reunión con los vecinos de Godos para explicarles las “artimañas” de la corporación municipal y la propia Xunta para dar luz verde a la reconstrucción del aeródromo...
Mas de una veintena de vecinos acudieron a dicha reunión en la que, después de casi dos horas de debate y exposición, se acordó:
“Tanto Izquierda Unida como los vecinos, no hemos encontrado ninguna razón de interés público para eliminar la protección de los terrenos del aeródromo basándonos en la relación de los objetivos del PXOM allá por el 2006, en que la protección del medio ambiente y de los grandes espacios naturales del Ayuntamiento eran primordiales, se pretendía cumplir la nueva reglamentación medioambiental, cuidar y garantizar las posibilidades productivas del territorio y la calidad de vida frente a la actuación de los agentes privados que andaban al acecho del máximo beneficio económico individual...
“Pretendía que el futuro PXOM de Caldas debería preservar los valores del territorio como único medio de alcanzar una mejor calidad de vida...
Donde el río Umia era lo principal y más importante y se solicitaba una restauración de mejora de ribera y la catalogación de su flora y fauna agravada en los últimos tiempos...
“Acaso permitir el aeródromo a escasos metros del cauce del río forma parte de esa inversión de 300.000 euros que la Xunta quiere promover para recuperar el Umia?
“Además, los vecinos instarán a los portavoces de todos los partidos de la Corporación a que acudan a una mesa redonda en el local social de Godos y les expliquen el porqué de tanto interés en defender y anteponer los intereses privados contra el interés de los vecinos. (También se vendió el Embalse como bien público y necesario y ¿ahora que?, en quién recaen las responsabilidades medioambientales, las corruptelas urbanísticas, la prevaricación, las expropiaciones ilegales, etc.)
“O por el contrario la corporación da el visto bueno al aeródromo por la situación del edificio de la Calle Real sobre el cual pesa una orden de derribo y que fue construido por el mismo promotor por si este presenta una reclamación millonaria contra el Ayuntamiento por haberle concedido la licencia.
“Además, tanto Izquierda Unida como los vecinos de Godos estamos dispuestos a convocar movilizaciones y concentraciones mientras no se resuelva el proceso, para dejar clara la oposición a la reconstrucción del aeródromo”.