El presidente de Adif, Antonio González, ha garantizado que el AVE entre Ourense y Santiago estará operativo "a finales del año 2011", conjuntamente con la línea que une Compostela con la capital de la provincia. Era domingo, 19 de diciembre, cuando el señor González ofreció otra vez esta “garantía” y aclaró que el grado de ejecución de la plataforma Ourense-Santiago está en el 94 por ciento. Se da la casualidad que un año antes, el 19 de diciembre de 2009, también con motivo de una visita a obras en la zona del Ulla, el presidente de Adif llamó la atención sobre el “avance extraordinario” de la línea, que tiene una longitud de 87,1 kilómetros, de los que 85,6 ya están en fase de obras. Es decir, un año atrás el grado de ejecución estaba en el 98,2 por ciento. Pero el mismo 19 de diciembre de 2009, Fomento al dar cuenta de la asistencia del ministro José Blanco al calado del túnel de Caldelá, informa lo siguiente: “Tramos intermedios, excluidos los accesos a Ourense y Santiago, (82,0 km): Todos los tramos intermedios se encuentran en fase de obras de plataforma de vía, con un grado aproximado de ejecución del 91%”. El Consejo de Ministros de 20 de febrero de 2009, autoriza al Ministerio de Fomento a licitar las obras de construcción de una base de montaje y almacenamiento para la instalación de vía en O Irixo y proclama que se encuentra en fase de obras el 94% del tramo. Abreviando, el 20 de febrero de 2009 (Referencia Consejo de Ministros) 94% en ejecución. 19 diciembre 2009 (Adif), 98,2%; 19 diciembre 2009 (Fomento), 91% y 19 diciembre 2010 (Adif), 94%.
O sea, contradicciones al por mayor. Un galimatías, un desorden, un lío, porque ya en agosto de 2007 el ministerio de Fomento sostenía que el 93,7 por ciento del eje Ourense-Santiago se encontraba en obras. Llegado el 2 de noviembre de 2007, el Consejo de Ministros autorizó “al Ministerio de Fomento a suscribir un convenio con SEITTSA (Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre, S.A.) y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) para impulsar inversiones por valor de más de 1.715 millones de euros, en el periodo 2007-2010, de cara a la promoción del tramo Ourense-Santiago de Compostela perteneciente a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Galicia”. ¿Dónde se han invertido esos 1.715 millones de euros? Según Adif, a 31 de marzo de 2010, “el coste total estimado de las obras del tramo (plataforma, vía e instalaciones) asciende a 1.843 millones de euros”. A todo esto, en los presupuestos de 2004, 2005 y 2006 figuran inversiones que ascendieron a 694,7 millones de euros. En 2007, la inversión fue de 439.6 millones de euros. Es decir, en cuatro años se han gastado 1.134,3 millones de euros. Si esta cantidad se había alcanzado en 2007, sumándole el “impulso” de 1.715 millones estaríamos en 2010 con un gasto total en la línea Ourense-Santiago de 2.849,3 millones de euros, cantidad más que suficiente para ejecutar una obra que a 31 de marzo de 2010 tenía para Adif un coste total de 1.843 millones de euros.¿A dónde se envió el dinero presupuestado para “impulsar” la línea de alta velocidad Ourense-Santiago?
Pero la confusión no se queda unicamente en el grado de ejecución, ya que es más cachondeo la puesta en servicio “a finales del año 2011”. En los Presupuestos Generales del Estado de 2009, último presupuesto de la época de Magdalena Alvarez, se situaba la terminación de la obra en 2010, en función del “impulso”, con una inversíón en esa anualidad de 570 millones de euros (IVA incluido). Llegan los Presupuestos de 2010, los primeros de la era Blanco, y se retrasa el final a 2011, con una inversión de 508,4 millones de euros (IVA incluido) en 2010 y 131,9 millones en 2011. Es decir, lo que Malena Alvarez consigna en los presupuestos para 2010 se incrementó en 70,3 millones de euros para concluir el tramo Ourense-Santiago en 2011. No hay que olvidar que el estudio informativo de esta línea se aprobó el 22 de noviembre de 2001 y el 8 de mayo de 2002 se le encomendó la gestión al GIF (hoy Adif) para la elaboración de los proyectos necesarios para la construcción del “Corredor Norte- Noroeste de Alta Velocidad. Tramo Ourense-Santiago”. Más tarde Adif se ocupó de la ejecución por encargo de SEITTSA (Sociedad Española de Infraestructuras de Transporte Terrestre). Es una manera de encarecer una obra para mantener a burócratas de dos empresas públicas. En los Presupuestos de 2011, los segundos de José Blanco, ya se olvidan de 2011 y dan el salto a 2013. Con una inversión de 624,3 millones en 2010, se programan 668,7 millones para las tres anualidades siguientes, cuando Magdalena Alvarez comprometía 570 millones para terminar la línea en diez años. Blanco manda retrasarlas para que se concluyan en trece años y con un aumento presupuestario de 723 millones de euros. No obstante, Blanco y sus adláteres siguen “garantizando” que el Ave pondrá a Ourense de Santiago en 21 minutos “a finales de 2011”; a 250 km por hora. Entonces, ¿por qué eso que largan en Galicia no lo hacen inamovible, como manda la ley, en los Presupuestos del Estado? Los Presupuestos vigentes fijan la puesta en servicio de la línea Ourense-Santiago en 2013, y hasta difícilmente se puede admitir “a mediados de 2013”. Si se tiene en cuenta que la adjudicación definitiva de las obras de plataforma del acceso a Ourense (1,5 km) se publicó en el BOE del 31 de marzo de 2010, con un período de ejecución de 15 meses, se llega a 30 de junio de 2011. Y a partir de ahí, resta el montaje de la vía, electrificación y las instalaciones de seguridad. (Por cierto, en el anuncio de adjudicación del 31 de marzo consta que el anuncio de licitación se publicó en el BOE del 7 de octubre de 2010 y en el Diario Oficial de la Unión Europea del 6 de octubre. Es imposible adjudicar una obra antes de su licitación. Una errata o un despiste ante tanto cambio). De otra parte, tampoco apoya el “a finales de 2011”, la obra del acceso a la estación de Santiago de Compostela, que incluye además la conexión de esta línea con el Eje Atlántico, cuya adjudicación fue publicada en el BOE el 3 de agosto de 2009, con un período de adjudicación de 30 meses, lo que lleva el plazo a febrero de 2012. Por cierto, esta obra se licitó en 41,1 millones y de adjudicó en 33,7 millones, una baja del 18%.
Como donde hay papeles –en este caso además, presupuestarios- callan barbas, que sigan con el “a finales de 2011” es mentir descaradamente, engañar a un pueblo que esperaba, mil veces se lo han prometido, subir al Ave en 2010, año en que a día 21 de diciembre todavía anuncian la ejecución y mantenimiento de las instalaciones de seguridad con un período que se prolonga hasta 2014. O el 23 de diciembre, que publican la licitación de la adecuación de la estación de Santiago para la llegada del AVE, con una inversión de 2,4 millones de euros. Sobre esta cuestión, hay que recordar que en los Presupuestos de 2004 figuró una partida de 400.000 euros para “estudios y proyectos relativos a la integración del ferrocarril en A Coruña, Santiago, Vigo y Ferrol”. (A día de hoy, son integraciones pendientes) Ya en los Presupuestos de 2007 figuró una partida de 500.000 euros para la “transformación de la Estación de Santiago en estación intermodal”. Nada se realizó y ahora habrá que soportar un nuevo gasto para costear una situación provisional.
Si el tramo Ourense-Santiago está en los Presupuestos que se terminará en 2013, la alta velocidad de Santiago a Coruña no se concluirá hasta 2014 con 65,3 millones de euros de inversión para el próximo año y de 154 millones para las anualidades 2012-2014. El Programa 453.A, aprobado por el Gobierno el 15 de julio de 2005, que se inscribe en el marco de la planificación ferroviaria, constituida por el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT), consta que “el objetivo es la puesta en servicio de todo el Eje entre A Coruña y Vigo en el año 2013, si bien se ha previsto la dotación necesaria en el año 2014 para el abono de las liquidaciones de las obras”. Unas obras que para Fomento no se terminarán de pagar hasta 2014, ¿cómo pueden sostener que entrarán en servicio “a finales de 2011”?
En resumen, siguen prometiendo que a finales de 2011, circulará el Ave desde Ourense a Santiago y Coruña. Pero en los Presupuestos fijan 2013 para el tramo Ourense Santiago y 2014 para el Eje Atlántico. Toca pagar el pato. Y todo porque Galicia no tiene quien le defienda de las tomaduras de pelo, de las burlas de José Blanco y sus adláteres. Pero los impuestos de los ciudadanos gallegos contribuyen a mantener a 23 privilegiados en el Congreso de los Diputados. También cuenta con 19 senadores, pero el Senado, tal cual está diseñado, es una cámara para consumir dinero público. En fin, Galicia no tiene quien le cante las cuarenta al “administrativo” de Palas y comparsa.
Nota: En el ministerio de Fomento y sus sucursales utilizan el verbo garantizar con profusión. He ahí su significado, según el Diccionario de la R.A.E.
Garantizar: 1. tr. Dar garantía.
Garantía: 1. f. Efecto de afianzar lo estipulado.