Dicen que 2010 ha sido el mejor año del aeropuerto Sá Carneiro de Oporto. El aeródromo del Norte de Portugal cerró el ejercicio con 1.410 viajeros por cada mil habitantes y los tres gallegos con 1.562. El Norte de Portugal está en 3.745.439 habitantes, 949.350 más que los 2.796.089 de Galicia. Registró un movimiento de 5.280.812 viajeros frente a los 4.367.648 de los tres aeropuertos gallegos, que se quedaron 913.164 pasajeros por debajo. De acuerdo con el mercado que refleja la población de las dos áreas, idéntico resultado en números absolutos que en Oporto se alcanzaría en los tres gallegos con poco más de 3,9 millones de pasajeros, sin embargo, sumaron más de 4,3 millones. Si el Norte de Portugal tiene más habitantes que Galicia, es lógico que su aeropuerto único alcance mayor movimiento que los tres gallegos. Tampoco hay que olvidar que el tráfico de Oporto, según cuentan, sumó del orden de medio millón de gallegos. Por muy bien que se programara la política aeroportuaria gallega, que ya lleva más de medio siglo de planificación desastrosa y yendo a peor, siempre habrá vuelos transoceánicos en el Sá Carneiro que demandará Galicia, y que necesita sobre todo la del sur. Por la historia colonial de Portugal, el Sá Carneiro, ya directamente o con enlace en Lisboa, ofertará siempre vuelos a destinos como Rio de Janeiro, Sao Paulo, Senegal, Angola, Mozambique, Guinea, Johannesburgo, etc., especialmente demandados en Vigo por el sector pesquero y su industria. El mercado de Vigo y contornos, incluso Galicia entera, está lejos de ser suficiente para sostener una línea con aquellos puntos de Sudamérica y África.
A Peinador le han colocado un vuelo directo a Bruselas, tres días a la semana con un A320, de 180 plazas. Duró siete meses y cerró con 18.012 pasajeros, 8.779 de llegada y 9.233 de salida, en un total de 178 operaciones, por tanto, una ocupación media de 101 viajeros. Vueling se llevó 900.000 euros, tanto como una media de 50 euros por pasajero transportado, que suben a 102,5 euros si solamente se consideran las llegadas. ¿Cuándo este tipo de subvenciones se considerarán malversación de fondos públicos?
¿Cómo va a competir un vuelo Vigo-Bruselas con tres frecuencias semanales si el Sá Carneiro las ofrece diariamente? El vuelo a Londres todavía es más despilfarro, ya que tragará 650.000 euros (dinero público) en una ruta que, según el alcalde, operará con tres vuelos semanales desde el 29 de marzo al 30 de octubre y permitirá a las empresas la movilidad de los directivos, ya que se ha generado "una ruta de negocios”. La ruta para los negocios está en Oporto, que presenta hasta cinco vuelos diarios. El mayor número de frecuencias permite a los ejecutivos hacer lo mismo en menos días, por tanto, menor gasto.
Hoy en día, Oporto, que está a 150 km de Vigo, ofrece más servicios a los vigueses que Peinador. Y como el tiempo es oro, allá van al lugar de Maia los ejecutivos por las ventajas. El futuro del aeropuerto vigués está en los vuelos domésticos. Otro tanto ocurre con Alvedro. Pero quieren convertirlos en aeropuertos operativos para vuelos transoceánicos, que es como hablar de dotarlos de pistas de más de 4.000 metros.
No se sabe cuánto dinero destinaron las instituciones gallegas en subvencionar las compañías aéreas para que tocasen tierra en los aeropuertos gallegos. Antes de que llegasen las mal llamadas “bajo coste” ya se soltaba pasta para atraer vuelos turísticos. En este ranking ocupa el primer puesto de forma destacada el aeropuerto de Alvedro, que ya subvencionó a las compañías convencionales casi desde elprincipio. Conocer el dinero tirado para atraer turistas, que no acaban de llegar en la cantidad suficiente y con una calidad que beneficie a la economía de manera palpable, es una investigación pendiente.
Ya saben que el Xacobeo que acaba de finar “ha sido el mejor Xacobeo de nuestra historia” para Núñez Feijóo”. Pues veamos, los resultados en cuanto al transporte aéreo. El aeropuerto de Lavacolla contabilizó 2.413 operaciones, entre llegadas y salidas internacionales, con 251.025 pasajeros y una ocupación media de 104 viajeros. Los destinos subvencionados están en la zona del acuerdo de Schengen. De los países UE Schengen llegaron a Lavacolla 125.258 viajeros (50%), en vuelos de doce aerolíneas que sumaron 1.436 operaciones (ocupación media de 87). El 90% de este movimiento correspondió a dos compañías subvencionadas: Ryanair (76.433 viajeros, 519 operaciones y 147 de ocupación) y Vueling (36.216 pasajeros, 320 operaciones y 113 de ocupación). Sin embargo, el aeropuerto santiagués, asentado en Crucero Bonito, registró 977 vuelos de fuera de Europa con 125.767, por tanto, con una ocupación media de 128. Estos vuelos, de otros continentes (América del Norte, Caribe, América del Sur y África), transportaron 13.118 pasajeros más que las mal llamadas “bajo coste” sin subvención alguna.
Por Alvedro pasaron 114.070 viajeros internacionales, en 1.609 operaciones y una ocupación media de 70 pasajeros. Al espacio Schengen correspondieron 31.102 pasajeros en 1013 operaciones con una ocupación media de 31 viajeros. De las 15 compañias que operaron, incluido el Aero Club de Coruña con 66 pasajeros en 34 vuelos, las dos subvencionadas movieron más del 96 por ciento: Vueling (23.200 pasajeros, 176 operaciones y 131 de ocupación media) y TAP Air Portugal (6.899 pasajeros, 572 operaciones y ocupación media de 12 viajeros, consecuencia de utilizar el Beechcraft 1900D, de 19 asientos, que se dejó de producir en 2002 cuando el mercado se inclinó hacia aviones regionales de 50 a 90 plazas. Pero el Beechcraft 1900D sigue en Portugal ya que destaca por afrontar con éxito pistas cortas y climatología adversa). En resumen, también en Alvedro aportan más tráfico las compañías no subvencionadas.
En cuanto a Peinador, las 2.528 operaciones internacionales sumaron 95.879 pasajeros y una ocupación media de 37,9 viajeros. Con origen o destino en países UE Schengen, Air France realizó 1.833 vuelos transportando un total de 76.509 pasajeros, una media de ocupación de 42 usuarios, en los distintos tipos de aviones Embraer de 50 a 110 asientos. La otra compañía subvencionada, Vueling sumó 178 operaciones con aviones A320, de 150 plazas, con un total de 18.012 pasajeros con una ocupación media de 101.
En fin, que los tráficos europeos movieron el 54,6% de los pasajeros internacionales, lo que equivale a que el 45,4% del tráfico internacional no europeo aportó 209.192 viajeros sin subvención alguna. Y otro dato: un estudio del Cetur ampliamente difundido en la prensa, estima que el turista que utiliza vuelos subvencionados se gasta durante su estancia 186,30 euros, mientras que el turista que no se aprovecha del dinero público llega a los 189,43. Menos mal que de los turistas internacionales que se mueven en los aeropuertos gallegos son más (241.453) que los que mueven las compañías de bajo coste (219.521). Y por encima, las que se denominan compañías baratas traen a Galicia 122.511 y se llevan 128.417 turistas. O sea, que la pobre Galicia contribuye a costear el desarrollo turístico de sitios lejanos con mayor renta.