De acuerdo con el Estatuto de Autonomía, la Comunidad Autónoma de Galicia tiene competencia exclusiva en “vías férreas e estradas non incorporadas á rede do Estado, con itinerarios que se desenvolvan integramente no territorio da Comunidade Autónoma, e, nos mesmos termos, o transporte efectuado por estes medios ou por medio de cables”. Toda la red ferroviaria gallega pertenece al Estado, por tanto, competencia exclusiva del ministerio de Fomento. Sin embargo, el Presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se prestó a la firma de la pantomima conocida como Pacto del Obradoiro. El Ministerio podía e hizo cuanto le dio la gana con el Ave gallego. ¿Qué perseguía con el tal Pacto? Sólo que la Xunta permaneciese en un silencio eterno, haciendo dejación de su función de defender los intereses de la ciudadanía del rincón más occidenctal de Europa.
En el Pacto del Obradoiro está escrito que “constituye un objetivo compartido por el Gobierno de España y la Xunta de Galicia la necesidad de impulsar de forma decidida el despliegue de la alta velocidad ferroviaria en Galicia para que el conjunto de la línea esté en servicio en torno a finales del año 2015” y que “en torno a finales de 2015 se pondrá en servicio el resto del trayecto desde Madrid (Puebla de Sanabria-Ourense), completando la ejecución de la alta velocidad en Galicia, que incluirá la línea Ourense-Lugo y Ourense-Vigo por Cerdedo”.
Aunque no había nada que pactar, porque el ministerio de Fomento si quería que rodasen trenes rápidos por territorio gallego en 2015 no necesitaba ni la firma ni el asentimiento del Gobienro gallego. Sólo requería llevar a los Presupuestos del Estado la programación plurianual para costear la obra en ese período. La patraña del Obradoiro se presentó en sociedad en julio de 2009. ¿Cuál era la programación de la línea Lubián-Ourense en los Presupuestos Generales del Estado 2009? Después de cuatro años en el cajón resurgía el AVE gallego en los últimos presupuestos de Magdalena Alvarez, en el apartado de SEITTSA. Inicio de las obras en 2009 con final en 2012. Coste total 1.344,3 millones de euros, con 249, millones en 2009, 353,2 en 2010, una cantidad igual en 2011 y 381,8 millones en 2012.
¿Qué hizo el ministro Blanco en los presupuestos de 2010? Pasa la encomienda del tramo de SEITTSA a ADIF, con año inicial en 2010 y conclusión en 2016, con un coste total de 3.143,8 millones de euros. Programa una inversión de 576 millones de euros para cuatro anualidades, y queda pendiente para finalizar la obra para las anualidades 2014, 2015 y 2016 nada menos que 2.567 millones de euros. No consta la cuantía de la inversiön prevista para 2009, que por ley presupuestaria se había fijado en 249,9 millones.
La programación de Blanco para 2010 destina 36 millones para el primer año, 135 para 2011, 180 para 2012 y 225 millones para 2013.
¿Qué plasma Blanco en los Presupuestos vigentes? El año inicial vuelve a 2009 y mantiene el final en 2016. El coste total crece hasta 3.183 millones de euros. 40 millones más de un año para otro. La inversión prevista para 2010 se reduce a 30 millones. La nueva programación plurianual queda en 87 millones para 2011, 173,8 para 2012, 221,1 para 2013 y 228 para 2014. En total, suma una inversión de 739,9 millones de euros, quedando pendiente para las anualidades 2015 y 2016 nada menos que 2.443, millones de euros.
Estos datos están en la ley de los Prespuestos Generales del Estado. Y como dice el refrán donde hay papeles callan barbas. De la misma manera que si las perras se van a otros sitios, no hay manera de ejecutar obras en Galicia. Blanco, en vez de cumplir sus muchas palabras, enredó. Todo lo que vino defendiendo José Blanco sobre el AVE es un cuento chino, puro embuste. Y Núñez Feijóo tragó como un pardillo (no ave). Lo que resulta difícil de entender es que nadie, en este país con tres Universidades, con abundantes catedráticos de Economía en sus plantillas, y una Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, le cante las cuarenta al caradura de Blanco. Visto lo que ha puesto en los Presupuestos, que siga con la cantilena de la puesta en servicio del AVE “en torno a 2015”. Cuandom el 2016 será imposible de cumplir, nos venga ahora con esa maravilla del megacontrato público privado. Si así fuera lo llevarían los socialistas hasta los cortijos andaluces, puede que hasta el Peñón de Gibraltar, porque Cataluña ya no necesita más. Si esa licitación llega al final, resultará un coste desorbitado para que empresas grandes se forren.
Lo que le pasa a Feijóo también le ocurrió a Fraga, cuando firmó con Cosculluela el convenio de las autovías con la Meseta para terminarlas en 1995. La Rías Baixas concluyó en diciembre de 1998 y la del Noroeste, en julio de 2001. Los retrasos del Ave serán infinitamente mayores. A Núñez Feijó le queda el consuelo de que también engañaron a Touriño, que en abril de 2009 acusó a la ex ministra Magdalena Alvarez de tener guardados en el cajón nueve tramos del AVE : “Sabemos que estaban nun caixón e que con Blanco saldrán do cauixón para ser licitados”. Sin embargo, Malena dejó en los últimos Presupuestos una programación que amarraba el AVE en 2012. Lo que vino despúes, con el mismo Secretario de Estado de Infraestructuras (Víctor Morlán, ¡otro que bien baila!), sólo se entiende porque Galicia se presta a recibir toneladas de burlas.