Otra estafa, pero esta vez con los sellos de Correos. Unos 350.000 españoles, en busca de un interés del 6%, han entregado a Afinsa y Fórum Filatélico unos 3.500 millones de euros, bastante más del medio billón de las antiguas pesetas, negociaban con sellos y además con monedas y antigüedades. Los dineros de los coleccionistas con ánimo de lucro por causa de eso que denominan "efecto pirámide" y alguna mangancia se esfumaron. Pero le ponen el patrimonio como consuelo.
El caso es que a cada uno de los españolitos que eligieron este sistema de ahorro le estafaron una media de 10.000 euros, pero como hay afectados que ponen la cara en la tele para jactarse de que sólo habían invertido 300 euros, tiene que haber contribuyentes que han perdido una pasta gansa. Si son 35.000 los gallegos que se embarcaron en este negocio y 230 millones la cantidad que habían jugado en sellos, la pérdida per cápita es de 6.571 euros. Como se sabe, la población de Galicia es el 6,2% de la de España, mientras que la suma estafada es el 6,6 y un 10% los afectados residentes en algún lugar del país gallego. Vaya faena. Galicia que siempre anda en porcentaje por debajo de la participación en la población, aparece con un 10% de los pardillos. Muchos pardillos para una tierra que un francés, cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, tenía por la reserva intelectual de Europa.
Con el dinero que se volatizó en esta estafa se podía constituir una grandísima empresa, por ejemplo, de muebles de madera de pino para competir con Ikea. O una dedicada a construir pisos más baratos que los especuladores que marcan la política de la vivienda. Y posiblemente la inversión rentaría más del 6%, si se encontraban ejecutivos honestos, que los hay en este país. Resalta la inmensidad de lo perdido que es una cantidad muy superior a la que se necesita para sanear la ría de Vigo.
Si su amor por la filatelia fuese como el que tenían los coleccionistas de sellos de antaño, que podían ganar dinero a costa de vender los ejemplares valiosos, no estarían ahora en esa nómina de tristeza. Porque las estafas entristecen a los que las padecen.Pero un coleccionista con afición jamás cambiaría un sello que no tuviera repetido. Aquí y ahora es que nos deben fallar las instituciones que nacieron para fomentar el ahorro. Las Cajas antaño pagaban un interés corto pero mantenía los ahorros a buen recaudo. Ahora las Cajas de Ahorro ya no son lo que eran. Ahora cobran a los ahorradores por tener unos euros en la cuenta. Y cobran las anotaciones. Y hasta si aciertas una quiniela y se la entregas para que coloquen el premio en la cuenta corriente, creo que tienes que pagar tres euros. El saldo crece pero el interés es cero, a la izquierda, claro. Todo cambia. Y así hasta Galicia pasó de tierra de gorriones a tierra de pardillos, que querían comer mañana de los sellos, pero ya se enteraron que no alimentan.