El secretario del Tesoro británico, David Laws, dimite, a los pocos días de formarse el gobierno de Cameron, por el cobro irregular de dietas en el Parlamento británico. En Galicia no ocurren estas cosas. Ahí tienen al portavoz del grupo parlamentario del Partido Popular de Galicia, Antonio Rodríguez Miranda, que también cobró dietas indebidamente en el Parlamento gallego y después de cuatro meses meses con la boca cerrada, salta ahora a la palestra para acusar, según cuenta
Rodríguez Miranda aseguró en rueda de prensa que, según los documentos en poder de los populares, esa trama vinculada al PSdeG y al sindicato Unións Agrarias permitió a las 28 asociaciones que la integran «sacar pola porta de atrás máis de 645.000 euros no 2006». Los socialistas han invitado a los populares a que acudan a los tribunales de Justicia.
En noviembre de 2008 ya apareció en los periódicos que
Todo partido que toca poder incurre en el clientelismo, en información privilegiada, en corrupción… Todos tienen que rascar. Y no se ve que se adopten medidas para exterminar esas prácticas que perturban el progreso del país. Suelen utilizar estos temas en vísperas electorales, y aunque queda un año para las elecciones municipales, ya comenzó la campaña electoral, aunque se diga “precampaña”.
Si Rodríguez Miranda hubiese dimitido, como era su deber, por el asunto de las dietas irregulares, como ha hecho David Laws tan pronto le descubrieron la irregularidad, no podría ahora hacer una acusación tardía como portavoz. Acusación tal vez contraproducente para su partido, porque España está “gürtelizada”. Pero quien lo tiene más crudo es el Partido Popular. Y ya saben que tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe.